ANALISIS
Esta lectura habla de la política que produjo un
cambio mínimo pero significativo en la composición de la cámara baja, pues si
bien hasta antes de 1940 todos los diputados eran miembros del partido oficial,
después de ese año, los partidos de oposición lograrán ingresar a la cámara y
constituir el 5% del total. Esto rompió con la tradición que por años impidió
la más mínima oposición en el Legislativo. La tarea principal de Avila Camacho
consistió en estabilizar el sistema social y político puesto en peligro por las
intensas reformas cardenistas, eliminar los resabios de radicalismo y conducir
al país por la vía de un mayor crecimiento industrial, y para ello aprovechó la
coyuntura económica creada por la Segunda Guerra Mundial, iniciada en 1939.
Ante el panorama
internacional y el ingreso de los Estados Unidos a la guerra el 8 de septiembre
de 1914, después del ataque japonés a Pearl Harbor, hubo la necesidad de
reforzar el espíritu de unidad entre las distintas fuerzas políticas. Uno de
los primeros frutos se dio en el Congreso; ambas cámaras acordaron la creación,
con los miembros de las dos fracciones en pugna, del Comité Parlamentario
Antifascista.
Así surgiría, en febrero de
1943 con el apoyo del PR y del presidente Ávila Chamaco, y bajo el imperativo
de la unidad nacional, la Confederación Nacional de Organizaciones Populares
(CNOP). Durante la asamblea constitutiva se diría que la necesidad de organizar
al nuevo sector surgió de la necesidad de contrarrestar a los elementos
contrarrevolucionarios que amenazaban dividir a la familia mexicana.
Sin embargo, este organismo
sirvió para institucionalizar la disciplina y el reclutamiento de una clase
política ( funcionarios, legisladores, gobernadores, etc. ) y para "
equilibrar " a las representaciones camerales de los otros dos sectores.
Del 1 de febrero al 22 de marzo de 1941 la XXXVIII Legislatura de la Cámara de
Diputados sesionó para estudiar varios proyectos de ley, entre ellos, la
iniciativa presidencial de reformas a la Ley Federal del Trabajo, cuyo objeto
era " regularizar " el derecho de huelga, a fin de evitar que se
hiciera mal uso de las prerrogativas que el mismo derecho concedía a los
trabajadores.
También por iniciativa del
presidente de la República, se reformó la Ley de Secretaría y Departamento de
Estado y se creó la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, con el propósito
de apoyar el cumplimiento de los postulados del artículo 123 constitucional:
auxiliar al trabajador en sus relaciones con la clase patronal y responsabilizar
al Estado para que promoviera la elevación integral de los trabajadores.
Por otro lado, el Ejecutivo
reformó la Ley de Cámaras para evitar que se mantuviera un solo frente
patronal, poderoso económicamente y en manos de un sector extremadamente
conservador. Así que propuso separar a los comerciantes de los industriales, y
a éstos entre sí. De esa manera, además de la ya existente Confederación de
Cámaras Patronales (Coparmex) surgieron las confederaciones de Cámaras de
Comercio (Cocanaco), de Cámara Industriales (Concamin), de Industria de
Transformación (Canacintra). La reforma agraria disminuyó considerablemente con
relación al sexenio anterior.
En 1942 se modificó el
Código Agrario que favoreció el desarrollo de la pequeña propiedad en
detrimento del sistema ejidal, principalmente del ejido colectivo tan apoyado
durante el cardenismo; al mismo tiempo se redujo en forma importante el apoyo a
las organizaciones de masas. Las aspiraciones de miles de campesinos por
obtener tierras, créditos accesibles, o de legalizar su propiedad, se toparon
con la lentitud de un aparato burocrático que bien pronto enfriaba las
esperanzas de obtener una solución satisfactoria.
Después del hundimiento de
los barcos petroleros mexicanos " Potrero del Llano " y '' Faja de Oro
'', por submarinos nazis, el presidente de la República informó al Congreso de
la Unión de la situación internacional y éste le concedió facultades
extraordinarias para declarar el estado de guerra entre México y las potencias
del Eje. Producto de esta situación, en agosto de 1942, entró en vigor la Ley
del Servicio Militar Obligatorio para los jóvenes mayores de 18 años. Días
después quedó constituido el Consejo General de la Defensa Civil, organismo
creado con motivo del ingreso de México a la guerra. El ex presidente Lázaro
Cárdenas fue designado Sectetario de la Defensa Nacional, nombre que desde 1937
había adoptado la Secretaría de Guerra.
A partir de que México
rompió su neutralidad y se situó en favor de los países aliados, las relaciones
con los Estados Unidos mejoraron considerablemente. Este acercamiento redundó
en un notable impulso al crecimiento económico del país; se fortaleció el
comercio exterior, lo que benefició la importación de maquinaria agrícola e
industrial y la exportación tanto de mano de obra como de productos agrícolas,
fundamentales para la captación de divisas .
Asimismo, el Congreso
autorizó al presidente el envío de tropas mexicanas a los frentes de guerra, a
fin de salvaguardar la integridad y soberanía de nuestro territorio. Pues si
bien la fracción IV del artículo 89 de la Constitución facultaba al Ejecutivo
para disponer de las fuerzas permanentes para la seguridad interior y la
defensa exterior, tal facultad en lo que concierne a la salida de contingentes
armados fuera de los límites del país, se encontraba condicionada por la
autorización del Senado en virtud de lo dispuesto por el artículo 76
constitucional. Así, en 1944 fue enviado al Pacífico el Escuadrón 201.
En poco tiempo y como
consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, México inició el tránsito de una
economía predominantemente agraria a una de tipo industrial. La Ley de
Industrias de Transformación creada en 1941, constituyó el primer paso para
rodear a la creciente actividad industrial de la protección necesaria para
sobrevivir a la competencia extranjera, además permitió a través de estímulos
fiscales y tarifas arancelarias altas, la creación de una estructura fabril
mecanizada destinada a satisfacer el mercado interno.
En este mismo año, el
Ejecutivo sometió una iniciativa para crear la Ley del Seguro Social. En la
exposición de motivos el presidente destacó la importancia de proteger al
trabajador de los riesgos tanto en el desempeño de sus funciones como de
aquellos derivados de la vejez, las enfermedades generales o la muerte
prematura. Además pretendía ser un complemento al salario del obrero, en la
medida que otorgaba prestaciones que de otra manera le sería difícil obtener.
Con base en esta ley surgió en 1943 el Instituto Mexicano del Seguro Social.
En el aspecto educativo, el
gobierno se dio a la tarea de realizar una cruzada nacional de alfabetización.
En agosto de 1944, por iniciativa presidencial, se expidió la ley que promovía
la Campaña Nacional contra el Analfabetismo. Su importancia fue evidente ya que
en esa época el país contaba con un 47.88% de analfabetos, es decir, casi la
mitad de sus habitantes no sabía leer ni escribir. La educación en esta época
se concibió como un medio indispensable para la unidad y la industrialización.
Era necesario inculcar un nacionalismo, a la vez que preparar obreros
calificados, técnicos y científicos útiles al desarrollo nacional. Si bien la
reforma del artículo 3° no se llevó a cabo sino hasta fines del periodo
avilacamachista, en 1942 se promulgó una nueva Ley Orgánica de Educación. Para
unificar los programas y métodos de estudio en todo el país se creó el Consejo
Nacional Técnico de la Educación. También se restablecieron en 1942 las
Misiones Culturales, grupos de maestros, artesanos, etc., encargados de llevar
educación a comunidades aisladas. Se crearon diversas instituciones como la
Escuela Normal Superior y el Instituto de Capacitación del Magisterio. La
iniciativa privada creó por su parte el Instituto Tecnológico de México y el
Instituto Tecnológico de Monterrey.
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